Proponen vivir 7 días sin Internet
¿Pueden los ususarios de Internet vivir 7 días sin conectarse a la red? El portal Adbusters ha lanzado el reto a todos los usuarios de las nuevas tecnologías: del 22 al 29 de Abril, aparcar los videojuegos on line, cortar el acceso a Internet – incluyendo cualquiera de sus redes sociales, o no hacer uso alguno del móvil.
Se trata de una manera de volver a conectar con el “mundo natural y la gente que te rodea”. Los responsables de Adbusters aconsejan a los ususarios de Internet que lejos de temer, se atrevan a ver “qué pasa”.
Fuente: adbusters.org
Un 3% de los ludópatas es adicto a juegos en Internet
Según los datos del primer estudio en Cataluña de la ludopatía, hay unos 156.500 adultos con probables “problemas”, de los cuales un 3% – 74.000 – es atendido por su adicción a los juegos de Internet.
El estudio muestra que el 90,2 por ciento de los adultos entrevistados participan en diferentes actividades de juego con diferentes intensidades. Así, un 52,2 por ciento admite haber jugado en el último año, un 9,7 por ciento lo hace mensualmente y un 20,3 por ciento de forma semanal.
El perfil medio de las personas que participan frecuentemente en los juegos de azar es el de un hombre de 35 a 54 años, nacido en Catalunya, casado, con estudios secundarios, que trabaja a tiempo completo y de nivel económico bajo. Angels González, corrdinadora del estudio, aseguró que a medida que el juego se hace más patológico el perfil deriva hacia “más hombres y más jóvenes”.
Sobre si los juegos de azar por Internet comienzan a hacerse notar en las unidades de juego patológico –Catalunya dispone de 10–, González dijo que “no han desplazado al resto” y dijo que un 2 ó 3 por ciento son jóvenes atendidos por juegos de Internet, de rol y móvil. En 2007, las unidades de juego patológico atendieron a 1.000 personas.
Fuente: europapress.es
El 4,2% de los jóvenes necesita atención clínica por su adicción a Internet
Según un estudio de la Facultad de Psicología de la UNED, el 4,2% de los jóvenes que disponen de conexión a la Red en su habitación está sufriendo problemas derivados de un uso abusivo de Internet que precisarían atención clínica, algo que ellos mismos reconocen en mayor medida que sus progenitores. El 25% de los jóvenes padece problemas de relación social asociado al uso que realizan de Internet.
Los datos procedentes del estudio «Uso de Internet entre los jóvenes» publicado por la Facultad de Psicología de la UNED muestra también que el 25% de los jóvenes padece con frecuencia problemas de relaciones asociados al uso que realizan de Internet.
La autora del estudio, Amaia Lasa, explica que el porcentaje de jóvenes adictos a Internet aumenta entre adolescentes de entre 12 a 15 años «porque son los que más tiempo pasan en casa».
Las principales consecuencias de la adicción son ansiedad o tristeza cuando no se está conectado, pérdida de sueño, menor rendimiento escolar, negativa a realizar otras actividades y tendencia al aislamiento «que conlleva también una pérdida de calidad de vida, de relaciones familiares y sociales», ha apuntado la profesora.
Un alto porcentaje de los padres no es consciente de los problemas del uso excesivo de Internet debido a «que ambos trabajan fuera de casa y el control sobre Internet no es directo, pero sobre todo por la falta de información sobre los peligros que conlleva», ha añadido Amaia Lasa.
«Internet por sí solo no engancha», ha explicado la autora, «los jóvenes con un problema de adicción real, generalmente provienen de familias desestructuradas, presentan dificultades para las habilidades sociales o sufren algún problema de control de impulsos».
El camino para evitar estas conductas abusivas comienza con «la negociación, nunca con la prohibición», ha destacado Lasa, y con la información sobre Internet y las comunidades virtuales «porque el adolescente debe saber cómo funcionan y lo que se esconde detrás de las aplicaciones que usa».
El estudio muestra además que los padres evalúan este tipo de conductas como menos frecuentes en las chicas, diferencia entre géneros que no se observa en la percepción que los jóvenes tienen sobre su conducta.
El estudio se ha realizado en 300 familias con jóvenes usuarios de Internet que tienen entre 12 y 21 años y disponen de acceso a la Red durante las 24 horas desde su dormitorio o cuarto de estudio.
Los jóvenes y padres fueron sometidos al Test de Adicción a Internet creado para detectar conductas problemáticas e investigar sobre el abuso y sus consecuencias, desarrollado por la experta en adicciones estadounidense, Kimberly Young.
Fuente: lavozdegalicia.es
Los riesgos de las apuestas en Internet
El número de padres que acuden a consulta preocupados por el tiempo que dedican sus hijos a jugar por Internet va en aumento, atestigua Rafael Focarda, coordinador de la Unidad de Conductas Adictivas de Valencia.
De hecho, el gasto en juegos de azar del ciberespacio se ha multiplicado por cinco en lo que va de año con respecto al 2007. Una cifra fácil de alcanzar si se valora que en la Red hay más de 3.000 casas de apuestas y entre 300 y 500 casinos.
“El juego ‘on line’ puede desatar una pasión enfermiza en un contexto donde los menores y las personas más vulnerables se sienten menos protegidos. La tendencia actual se orienta hacia el juego ‘tecnologizado’ y más accesible, pero también más asocial (solitario). Es decir, la tecnología hace los juegos más interactivos y más rápidos, pero los riesgos de abuso aumentan“, señalan Enrique Echeburúa y Paz Corral, ambos de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco en un editorial al que ha tenido acceso elmundo.es y que será publicado próximamente en ‘Adicciones’.
Para ambos especialistas, la Red “facilita la exposición al juego a personas que, en otras circunstancias, no accederían a las apuestas… está disponible permanentemente (lo que facilita la satisfacción inmediata del ansia), supone una actividad solitaria y anónima (lo que puede producir una gratificación rápida e instantánea, como ocurre con el bebedor solitario). Además, al tratarse de un dinero virtual, los controles inhibitorios personales se desmoronan más fácilmente”.
Prevenir la adicción al juego es posible, y por este motivo, ya están en marcha varios programas educativos que tratan de concienciar a los jóvenes en el juego responsable. “Se trata de proporcionar información de cómo funciona, para demostrar que es una actividad lucrativa para quien lo gestiona, que se basa en las pérdidas de los jugadores. El segundo paso es demostrar algunos de los errores más comunes en predicción del azar que cometemos los seres humanos y cómo éstos pueden favorecer el juego”, recuerda Mariano Choliz, de la Universidad de Psicología Básica de Valencia.
Hay más retos. “Se deberían diseñar estrategias motivacionales con el objetivo de atraer a terapia a las personas que niegan o minimizan su dependencia al juego”, recuerda Enrique Echeburúa, catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco.
Fuente: elmundo.es
Los adolescentes tienen Internet y toda la tecnología, pero están solos
“Los adolescentes no piensan en el futuro, viven siempre en el presente, haciendo lo que les apetece en cada momento y sin pensar en las consecuencias. Es la lógica del “quiero”, y nunca en el “debo”. Es una de las conclusiones de En La voz de los adolescentes (Editorial PPC), donde el sociólogo Javier Elzo desgrana “la nueva edad del pavo”, las identidades modernizantes de los nuevos adolescendetes y las adicciones a las nuevas tecnologías que manifiestan los jóvenes.
‘Messenger’ y los videojuegos
Enganchados al messenger y los blogs, donde cuelgan “fotos, canciones y vídeos”, todos son conscientes de que en internet pueden encontrar amistades peligrosas. “Si pones tus fotos, igual luego te raptan”, plantea uno de ellos temeroso, mientras que Janire, todo un torrente de vitalidad, cree que lo verdaderamente arriesgado es “quedar con desconocidos”. “La mayoría de veces, cuando te agrega en el messenger alguien que no conoces, empieza a decir chorradas, pero le borras y ya está”, zanja, sabedora de que está a salvo con sólo cliquear el ratón. Con las amigas, dice, habla de “cotilleos o de a qué hora quedamos”. “O de qué me pongo para mañana”, hace de apuntador un chaval, mientras ellas se rinden a la evidencia y sonríen.
Pese a los temores paternos -que, como algunas variables, suelen tender a infinito-, los aficionados a los videojuegos aseguran saber distinguir perfectamente ficción y realidad. “Y el que no sepa, qué tonto es, porque no vas a empezar a matar a gente por la calle creyendo que son marcianos”, señala Urtzi, antes de ser poseído de nuevo por la risa floja. Txomin, en cambio, reconoce que algunos chavales sí que imitan a sus personajes preferidos. “No vas a ir con una escopeta pegando tiros, pero yo sí he visto a gente pegándose como si fueran los luchadores de Pressing Catch y acaban haciéndose daño de verdad”.
Elzo considera necesario que los jóvenes se sumerjan, aunque sólo sea la punta de los pies, en el mercado laboral, para que sepan lo que vale un peine. “En el momento en que tengan edad laboral, los jóvenes tienen que empezar a trabajar, estudien o no. Tienen que saber que cuando se toman una cerveza les ha costado 30 minutos de trabajo. Eso es fundamental” subraya.
Fuente: argijokin.blogcindario.com
Un 10% de los menores catalanes es en alguna medida adicto a Internet
Cerca de 125.000 niños catalanes de hasta 18 años, un 10% pueden ser adictos a las nuevas tecnologías, entre ellas Internet. Es la estimación que hace José Antonio Larra, director médico del Sagrat Cor de Martorell y psiquiatra.
Larraz alerta que estas “recientes” adiciones afectan a gente “normal”, es decir, sin ningún tipo de trastorno, y que cada vez abarcan a una parte más numerosa de la población. De todas formas, hay algunos factores de riesgo que pueden desencadenar en una adicción.
¿Afición o adicción?
¿Cómo saber si nos gusta pasar horas con la consola, internet o estamos enganchados? Para el Dr. Larraz se trata de un límite complicado que resume con el enunciado “afición o adicción”. Así, un aficionado, por ejemplo, a la consola disfruta delante de la pantalla pero puede dejar este hábito cuando quiera. Es decir, con la afición la persona controla la situación. En cambio, nos puede hacer pensar que tenemos un problema de adicción cuando no somos capaces de dejar lo que estamos haciendo o cuando lo dejamos pero esto nos genera sufrimiento e incluso ansiedad. Estas adicciones se traducen en un pensamiento obsesivo, desinterés por otras actividades y, sobre todo, una alteración de la vida cotidiana.
Un año de tratamiento
Una vez detectado el problema, paso que en muchos casos hace la familia del afectado, se debe empezar un tratamiento que en los pacientes del Dr. Larraz consta de dos fases. Una intervención individual y otra grupal que sirve para intercambiar experiencias con otros “adictos” que están en una fase de terapia más avanzada y que, por tanto, pueden servir de espejo en el que mirarse a los que se inician en el tratamiento. La consecuencia final es que la persona sea capaz de dejar de ser dependiente del móvil.
Con todo esto, y si la adicción tiene que ver con “aspectos de la cultura general del consumismo y no con un trastorno de la personalidad” los resultados se empiezan a ver pronto. Y se podrá hablar de curación en aproximadamente un año. Pero Larraz subraya la importancia de la educación para no engancharse o para no volver a recaer.
Fuente: lavanguardia.es
Del uso a la adicción en Internet
“El uso de Internet no es en sí mismo un problema, por el contrario, niños consumidores de tecnología demuestran tener más reacción a estímulos. El tema es cuando del juego se pasa al vicio. Eso puede ser tan adictivo como el alcohol”, explicó Francisco Diez Becker, director de Psicología de la Universidad Andrés Bello Concepción, Chile.
El problema radica en la cantidad de tiempo que destinan al juego, ya que, como casi cualquier otra actividad, puede transformarse en una adicción: estado psíquico y a veces físico causado por la interacción entre un organismo vivo y un fármaco, o una actividad específica (comer, juegos de computadora, internet, sexo, etc.), caracterizado por modificaciones del comportamiento y por otras reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible por desarrollar dicha actividad de forma continua o periódica, a fin de experimentar sus efectos psíquicos y, a veces, para evitar el malestar producido por la privación.
Hay muchos casos, comentó, en que el menor pierde o deja de lado sus contactos, su vida social y se vuelve sedentario. Postergan sus amigos y las actividades al aire libre por estar sentados frente al computador y ven en este aparato un medio de comunicación que les permite socializar con el resto, y que a diferencia del “mundo real”.
Este aislamiento, además de los problemas ya citados, puede exponerlos a situaciones de riesgo; como a ser contactados por pederastas y abusadores sexuales en la red. De ahí la importancia de los padres de orientar, guiar y limitar su navegación en Internet.
Muchos de estos niños crean un mundo virtual que se confunde con el real, porque en el primero tienen mayor control de sus frustraciones y miedos. Es el caso de Second Life, uno de los fenómenos de Internet más crecientes en el último tiempo. Esta especie de “vida paralela”, ha atrapado a millones de personas en todo el mundo.
Para Francisco Diez, esta adicción tendría su origen en el mayor dominio del sistema que el mundo real. “Acá puede ser un tipo apuesto, canchero; cuando talvez es todo lo contrario. En esta virtualidad, pueden dar rienda suelta a sus fantasías, ocultar sus defectos o características físicas que los avergüenzan, cosa que no tiene nada de malo si es percibido como un juego o diversión, pero claramente preocupante cuando adquiere más importancia que el contacto ‘real’ con sus amigos o compañeros de colegio”.
Extraído de: universia.cl
Los adolescentes tienen los valores que suministra la tecnología
“Los nuevos adolescentes son la consecuencia de un cambio de era, de un mundo nuevo en el que la tecnología globalizada avanza más rápidamente que las estructuras que, tradicionalmente, han sido adalides de la socialización y de la tarea de generar valores. La política, la escuela y la religión van al menos un paso atrás del fenómeno”. Es el diagnóstico de Jordi Royo, psicólogo clínico y coordinador del programa sobre drogas del Ayuntamiento de Barcelona.
Constata una adicción nueva, la de las nuevas tecnologías: “Algunos padres nos dicen que han recibido insultos e incluso agresiones cuando han querido desenchufar a sus hijos del ordenador”.
¿Y el papel de la familia? “Su falta de autoridad facilita entre otras cosas el aumento de la violencia en esas edades. Se ha vuelto permisiva, tolerante y sobre todo protectora en exceso, incapaz de transmitir valores y educar con normas y límites”.
Extraído de: Farodevigo.es
El 77% de los internautas europeos son adictos a Internet
El 77 por ciento de los internautas europeos no puede vivir sin conectarse a diario a Internet. Es una de las conclusiones de un estudio realizado por la consultura YouGov y la empresa IDM con una encuesta da 5.000 internautas europeos. Internet se ha convertido en un elemnto primordial en la vida de los internautas, siendo su uso más necesario que el coche (fundamental para el 54%) o la lavadora (para el 61%).
La posibilidad del intercambio hace que Internet sea más adictivo para los internautas. El estudio revela que la propia adicción a la red conlleva adicciones paralelas, por ejemplo a los videojuegos. El 76% de los internautas se ha enganchado a un videojuego, el 51% ha descargado videos y el 43% los ha subido.
Información extraída de: Fuente: vnunet
La reponsabilidad de los padres con Internet
Para prevenir el uso abusivo o la adicción a internet, el el primer paso hay que dar en casa es limitar el uso, destaca Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.
“Se dan casos en que los chavales construyen una realidad más gratificante porque en su entorno tienen problemas que no les satisfacen. Por contra, puede que chavales que tienen problemas de socialización encuentren en la red una ayuda”, explica Flores.
En cualquier caso, destaca que es importante conocer qué es lo que se busca en ese consumo abusivo: “si es para navegar, para conectarse a porno, para chatear con personas conocidas o desconocidas o para jugar a juegos on-line, que es un tema que viene fuerte”. Flores resalta que en los casos de adicción hay que estudiar si ésta es consecuencia de otros problemas de tipo psicológico o de carencias, y que el chaval busque en la red un refugio.
En asuntos como éste es difícil el reparto de responsabilidades. ¿Por qué pueden nuestros niños acceder a contenidos que no deben y por qué pueden personas que no deben acceder a nuestros niños? “En internet hay lo que hay. Hay personas y hay contenidos que hacen daño y son imposibles de controlar”, se encoge de hombros Flores. “Para cuando se han inventado filtros eficientes de páginas web, resulta que los contenidos son audiovisuales y ya no se pueden filtrar con fidelidad porque el filtrado es a base de análisis semántico”. Así, el coordinador de Pantallas Amigas resalta que hay que asumir que son riesgos que siempre va a haber. Las autoridades hoy día no tienen medios para combatirlos.
El sistema que debe ponerse alerta, el que no debe bajar la guardia, es el control de los padres. “Los padres son responsables del bienestar de sus hijos y tendrían que poner los medios mínimos necesarios para garantizar unas condiciones óptimas. Igual que les ponen casco cuando montan en bici, si les ponen delante de un ordenador tendrán que ocuparse que que haya un control, un criterio y supervisar“, enfatiza. “Es una nueva tarea para los padres, pero no hay otra. O lo asumen o puede haber disgustos”, concluye Jorge Flores.
Fuente: Deia.com
