Un 3% de los ludópatas es adicto a juegos en Internet
Según los datos del primer estudio en Cataluña de la ludopatía, hay unos 156.500 adultos con probables “problemas”, de los cuales un 3% – 74.000 – es atendido por su adicción a los juegos de Internet.
El estudio muestra que el 90,2 por ciento de los adultos entrevistados participan en diferentes actividades de juego con diferentes intensidades. Así, un 52,2 por ciento admite haber jugado en el último año, un 9,7 por ciento lo hace mensualmente y un 20,3 por ciento de forma semanal.
El perfil medio de las personas que participan frecuentemente en los juegos de azar es el de un hombre de 35 a 54 años, nacido en Catalunya, casado, con estudios secundarios, que trabaja a tiempo completo y de nivel económico bajo. Angels González, corrdinadora del estudio, aseguró que a medida que el juego se hace más patológico el perfil deriva hacia “más hombres y más jóvenes”.
Sobre si los juegos de azar por Internet comienzan a hacerse notar en las unidades de juego patológico –Catalunya dispone de 10–, González dijo que “no han desplazado al resto” y dijo que un 2 ó 3 por ciento son jóvenes atendidos por juegos de Internet, de rol y móvil. En 2007, las unidades de juego patológico atendieron a 1.000 personas.
Fuente: europapress.es
Casi el 65% de los menores de entre 14 y 19 años se comunica a través de Internet
El 70% de los menores juega on line a diario, y en torno al 60% se comunica fundamentalmente a través de Internet. Son conclusiones del estudio que Begoña Gros, vicerrectora de Innovación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha presentado en la sesión sobre “Videojuegos, internet y blogs”, organizado por la Filial del Vallès Oriental de la Academia de Ciències Mèdiques i de la Salut de Catalunya i Balears y el Casal del Mestre de Granollers.
las nuevas tecnologías suponen para los jóvenes la principal fuente de relaciones, comunicación y ocio. Según explicó Begoña Gros, el 94% de los jóvenes entre 14 y 19 años y el 65% de los chicos entre 10 y 14 años se valen de las nuevas tecnologías digitales para comunicarse a través de SMS, hacer fotografías y escuchar música. Inmediatamente después en el ranking de utilización de las herramientas tecnológicas se sitúa la mensajería electrónica (el Messenger), las descargas de música y películas, los chats, foros, blogs y las redes sociales.
Según la exposición de Begoña Gros, las nuevas tecnologías influyen en los cambios de comportamiento. Así pues, se producen cambios en la concepción del espacio y el tiempo, en las formas de comunicarse y de conocimiento, así como una nueva manera de realizar las tareas cotidianas. Este hecho supone que se produzca “una transformación en la forma de producción del conocimiento y en los modelos centrados en la participación y la comunicación. Consecuentemente, “la escuela debe integrarse en la cultura digital, aportar las competencias necesarias para vivir en la sociedad digital e integrar la red y vivir en la red”, concluye Gros.
Fuente: acceso.com
El 4,2% de los jóvenes necesita atención clínica por su adicción a Internet
Según un estudio de la Facultad de Psicología de la UNED, el 4,2% de los jóvenes que disponen de conexión a la Red en su habitación está sufriendo problemas derivados de un uso abusivo de Internet que precisarían atención clínica, algo que ellos mismos reconocen en mayor medida que sus progenitores. El 25% de los jóvenes padece problemas de relación social asociado al uso que realizan de Internet.
Los datos procedentes del estudio «Uso de Internet entre los jóvenes» publicado por la Facultad de Psicología de la UNED muestra también que el 25% de los jóvenes padece con frecuencia problemas de relaciones asociados al uso que realizan de Internet.
La autora del estudio, Amaia Lasa, explica que el porcentaje de jóvenes adictos a Internet aumenta entre adolescentes de entre 12 a 15 años «porque son los que más tiempo pasan en casa».
Las principales consecuencias de la adicción son ansiedad o tristeza cuando no se está conectado, pérdida de sueño, menor rendimiento escolar, negativa a realizar otras actividades y tendencia al aislamiento «que conlleva también una pérdida de calidad de vida, de relaciones familiares y sociales», ha apuntado la profesora.
Un alto porcentaje de los padres no es consciente de los problemas del uso excesivo de Internet debido a «que ambos trabajan fuera de casa y el control sobre Internet no es directo, pero sobre todo por la falta de información sobre los peligros que conlleva», ha añadido Amaia Lasa.
«Internet por sí solo no engancha», ha explicado la autora, «los jóvenes con un problema de adicción real, generalmente provienen de familias desestructuradas, presentan dificultades para las habilidades sociales o sufren algún problema de control de impulsos».
El camino para evitar estas conductas abusivas comienza con «la negociación, nunca con la prohibición», ha destacado Lasa, y con la información sobre Internet y las comunidades virtuales «porque el adolescente debe saber cómo funcionan y lo que se esconde detrás de las aplicaciones que usa».
El estudio muestra además que los padres evalúan este tipo de conductas como menos frecuentes en las chicas, diferencia entre géneros que no se observa en la percepción que los jóvenes tienen sobre su conducta.
El estudio se ha realizado en 300 familias con jóvenes usuarios de Internet que tienen entre 12 y 21 años y disponen de acceso a la Red durante las 24 horas desde su dormitorio o cuarto de estudio.
Los jóvenes y padres fueron sometidos al Test de Adicción a Internet creado para detectar conductas problemáticas e investigar sobre el abuso y sus consecuencias, desarrollado por la experta en adicciones estadounidense, Kimberly Young.
Fuente: lavozdegalicia.es
Los riesgos de las apuestas en Internet
El número de padres que acuden a consulta preocupados por el tiempo que dedican sus hijos a jugar por Internet va en aumento, atestigua Rafael Focarda, coordinador de la Unidad de Conductas Adictivas de Valencia.
De hecho, el gasto en juegos de azar del ciberespacio se ha multiplicado por cinco en lo que va de año con respecto al 2007. Una cifra fácil de alcanzar si se valora que en la Red hay más de 3.000 casas de apuestas y entre 300 y 500 casinos.
“El juego ‘on line’ puede desatar una pasión enfermiza en un contexto donde los menores y las personas más vulnerables se sienten menos protegidos. La tendencia actual se orienta hacia el juego ‘tecnologizado’ y más accesible, pero también más asocial (solitario). Es decir, la tecnología hace los juegos más interactivos y más rápidos, pero los riesgos de abuso aumentan“, señalan Enrique Echeburúa y Paz Corral, ambos de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco en un editorial al que ha tenido acceso elmundo.es y que será publicado próximamente en ‘Adicciones’.
Para ambos especialistas, la Red “facilita la exposición al juego a personas que, en otras circunstancias, no accederían a las apuestas… está disponible permanentemente (lo que facilita la satisfacción inmediata del ansia), supone una actividad solitaria y anónima (lo que puede producir una gratificación rápida e instantánea, como ocurre con el bebedor solitario). Además, al tratarse de un dinero virtual, los controles inhibitorios personales se desmoronan más fácilmente”.
Prevenir la adicción al juego es posible, y por este motivo, ya están en marcha varios programas educativos que tratan de concienciar a los jóvenes en el juego responsable. “Se trata de proporcionar información de cómo funciona, para demostrar que es una actividad lucrativa para quien lo gestiona, que se basa en las pérdidas de los jugadores. El segundo paso es demostrar algunos de los errores más comunes en predicción del azar que cometemos los seres humanos y cómo éstos pueden favorecer el juego”, recuerda Mariano Choliz, de la Universidad de Psicología Básica de Valencia.
Hay más retos. “Se deberían diseñar estrategias motivacionales con el objetivo de atraer a terapia a las personas que niegan o minimizan su dependencia al juego”, recuerda Enrique Echeburúa, catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco.
Fuente: elmundo.es
Los adolescentes tienen Internet y toda la tecnología, pero están solos
“Los adolescentes no piensan en el futuro, viven siempre en el presente, haciendo lo que les apetece en cada momento y sin pensar en las consecuencias. Es la lógica del “quiero”, y nunca en el “debo”. Es una de las conclusiones de En La voz de los adolescentes (Editorial PPC), donde el sociólogo Javier Elzo desgrana “la nueva edad del pavo”, las identidades modernizantes de los nuevos adolescendetes y las adicciones a las nuevas tecnologías que manifiestan los jóvenes.
‘Messenger’ y los videojuegos
Enganchados al messenger y los blogs, donde cuelgan “fotos, canciones y vídeos”, todos son conscientes de que en internet pueden encontrar amistades peligrosas. “Si pones tus fotos, igual luego te raptan”, plantea uno de ellos temeroso, mientras que Janire, todo un torrente de vitalidad, cree que lo verdaderamente arriesgado es “quedar con desconocidos”. “La mayoría de veces, cuando te agrega en el messenger alguien que no conoces, empieza a decir chorradas, pero le borras y ya está”, zanja, sabedora de que está a salvo con sólo cliquear el ratón. Con las amigas, dice, habla de “cotilleos o de a qué hora quedamos”. “O de qué me pongo para mañana”, hace de apuntador un chaval, mientras ellas se rinden a la evidencia y sonríen.
Pese a los temores paternos -que, como algunas variables, suelen tender a infinito-, los aficionados a los videojuegos aseguran saber distinguir perfectamente ficción y realidad. “Y el que no sepa, qué tonto es, porque no vas a empezar a matar a gente por la calle creyendo que son marcianos”, señala Urtzi, antes de ser poseído de nuevo por la risa floja. Txomin, en cambio, reconoce que algunos chavales sí que imitan a sus personajes preferidos. “No vas a ir con una escopeta pegando tiros, pero yo sí he visto a gente pegándose como si fueran los luchadores de Pressing Catch y acaban haciéndose daño de verdad”.
Elzo considera necesario que los jóvenes se sumerjan, aunque sólo sea la punta de los pies, en el mercado laboral, para que sepan lo que vale un peine. “En el momento en que tengan edad laboral, los jóvenes tienen que empezar a trabajar, estudien o no. Tienen que saber que cuando se toman una cerveza les ha costado 30 minutos de trabajo. Eso es fundamental” subraya.
Fuente: argijokin.blogcindario.com
El “hiperconsumo” de Internet causa en los jóvenes desajustes psico sociales
El último Informe juventud 2008 en España elaborado por el Instituto de la Juventud destaca que los jóvenes españoles consumen para sentirse protegidos frente a la inseguridad creciente. Los comprendidos entre 15 y 19 años conceden especial importancia a las marcas como método de identificación social. La “necesidad de gastar” – y el consumo de nuevas tecnologías y entre ellas Internet aumenta – y las “dificultades” que encuentran para satisfacer sus deseos de consumo ayudan a explicar los síntomas de determinados desajustes psico-sociales que experimentan los jóvenes en la sociedad del “hiperconsumo”.
Los jóvenes que viven exclusivamente de sus ingresos conceden gran importancia a la vivienda propia como algo necesario, seguido del automóvil, el teléfono móvil y el ordenador personal, mientras que los que dependen económicamente de otros (generalmente la familia) se inclinan mayoritariamente por el automóvil y las nuevas tecnologías, entre ellas Internet, como bienes prioritarios de consumo.
El informe juventud 2008 ratifica los datos que ya registrara el estudio de la agencia de comunicación digital Netthink en 2007 según el cual el 92,39% de los jóvenes de entre 14 y 24 años dispone de móvil, lo que sitúa a este grupo de edad a la cabeza en el uso de esta telefonía, frente a la media del 69,79% del total de la población. Se trata de una tendencia generalizada para todos los jóvenes europeos.
Fuente: www.injuve.mtas.es
Internet es un bien “de primera necesidad”, según los adolescentes
Hoy lo de “jóvenes tecnológicos” suena a redundancia. La mayoría de los adolescentes ha nacido prácticamente con un pack audiovisual bajo el brazo: móvil, cámara digital, ordenador, internet…
La ‘generación digital’ se comunica a través de los SMS y los chats y realiza sus deberes con la hoy imprescindible ayuda de internet. En Euskadi, como en el resto de España, la penetración de las nuevas tecnologías entre los chavales es imparable. Un reciente estudio indica que nueve de cada diez jóvenes vascos tienen móvil propio. Los adolescentes gastan además una media de 26 euros al mes en llamadas y mensajes.
Búsqueda de independencia
Un informe del Instituto de la Juventud, Injuve, responde al porqué de esa ‘fiebre’. Apunta que los jóvenes a partir de 12 años consideran las nuevas tecnologías y el uso del Messenger como “bienes de primera necesidad”. ¿Qué les aportan? Sobre todo, “independencia con respecto al mundo exterior”.
El uso de las nuevas tecnologías es así uno de los rasgos diferenciadores de los adolescentes, que los distinguen de las demás generaciones. A la cabeza de los usuarios de los equipamientos tecnológicos aparecen los jóvenes de entre 15 y 24 años, mientras que menos de la mitad de la población entre 45 y 54 años utiliza las nuevas tecnologías.
¿Y qué equipamientos prefieren los jóvenes? Cada vez son más los que disponen de un reproductor de mp3, una cámara digital y una consola de videojuegos. Y seguro que después de estas Navidades, el número se multiplica.
Fuente: aula.elmundo.es
La adicción a Internet se multiplica por cuatro
La adicción a las nuevas tecnologías se manifiesta en el progresivo cambio de comportamiento de la persona: reserva, asociabilidad, insomnio, largas horas frente al ordenador…
Si hacemos caso del estudio realizado por doctora Kimberley Young, de la Universidad norteamericana de Pittsburg y pionera en el conocimiento de ésta y otras patologías de nuevo cuño, esta forma de adicción (en especial la adicción a internet) afecta, ya, a uno de cada diez internautas.
Carmen Bayón con la colaboración de diversos centros de Madrid y Barcelona, está realizando un estudio (el primero de estas características en España) para obtener datos fiables sobre la adicción a internet en nuestro país. Con los datos reunidos hasta el momento, el estudio apunta a que entre un 6 y un 9 por ciento de los usuarios españoles de internet podrían haber desarrollado un proceso adictivo.
Algunos de los más destacados especialistas sobre la cuestión se dieron cita el 20 de noviembre en el Hospital Clínico de Madrid, donde se celebró, el «Simposio internacional sobre adicciones a nuevas tecnologías» organizado por la Fundación Gaudium, y al que asistió Pantallasamigas.
En nuestro país, dicen los organizadores, se han multiplicado por cuatro (solo durante el último año y medio), las consultas a especialistas relacionadas con el abuso de internet, las videoconsolas o los teléfonos móviles. En palabras de Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco, «cualquier adicción es una patología de la libertad», que se produce cuando una conducta inofensiva «acaba convirtiéndose en un hábito que el sujeto ya no puede controlar» y que interfiere en otros aspectos de su vida.
Esta forma de adicción (en especial la adicción a internet) afecta, ya, a uno de cada diez internautas.
La adicción a las nuevas tecnologías sigue el mismo patrón que cualquier otra conducta adictiva. Existe un «placer inicial» que se convierte en una pérdida de control sobre la actividad (compras, sexo, internet…) y que genera dependencia, síntomas que son análogos a los que generan el alcoholismo o la drogodependencia.
Según el más reciente, elaborado el año pasado por el Ayuntamiento de Madrid sobre una población de 560.000 adolescentes entre los 15 y los 24 años, aproximadamente un 15 por ciento hace un uso inadecuado de las nuevas tecnologías.
Padres poco preparados
«El 70 por ciento de los padres se confiesan absolutamente legos en el manejo de internet, de los chats, de las videoconsolas o de los juegos en red, y por tanto no tienen criterio de cómo administrarlo» según el director general de Adicciones de Madrid Salud, Francisco Babín. Lo primero que hay que hacer es detectar si existe algo anómalo en la conducta del menor,
Una vez identificado el problema, los expertos proponen combatirlo a través de la vigilancia (que los niños no estén solos cuando se conecten a internet, sino acompañados por un adulto), o impedir que el hecho de estar navegando se superponga con otras actividades de la vida diaria. También se recomienda poner el problema en conocimiento del psicólogo del colegio y actuar siempre de acuerdo con él y, en su caso, con el médico de familia.
Fuente:abc.es
El fracaso estudiantil y la adicción a Internet
Demasiados menores pasan en España casi 12 horas fuera de casa. 300.000 niños pasan las tardes sólos. La falta de comunicación con sus padres les empuja a invertir demasiado tiempo en ver la televisión, jugar con la consola o conectarse a Internet. Crecen solos y utilizan las nuevas tecnologías para relacionarse.
El Gobierno y las comunidades autónomas han aprobado hoy una serie de medidas para combatir el fracaso escolar.
Y hay datos también alarmantes. Casi la mitad de los niños de entre 6 y 11 años tiene su propio móvil. Con el riesgo que eso implica.
Algunos colegios imparten programas para mostrar el riesgo que implica abusar de las nuevas tecnologías. La única forma para miles de menores españoles de combatir sus principales carencias: la falta de comunicación y la soledad.
Información extraída de: antena3
Los adolescentes tienen los valores que suministra la tecnología
“Los nuevos adolescentes son la consecuencia de un cambio de era, de un mundo nuevo en el que la tecnología globalizada avanza más rápidamente que las estructuras que, tradicionalmente, han sido adalides de la socialización y de la tarea de generar valores. La política, la escuela y la religión van al menos un paso atrás del fenómeno”. Es el diagnóstico de Jordi Royo, psicólogo clínico y coordinador del programa sobre drogas del Ayuntamiento de Barcelona.
Constata una adicción nueva, la de las nuevas tecnologías: “Algunos padres nos dicen que han recibido insultos e incluso agresiones cuando han querido desenchufar a sus hijos del ordenador”.
¿Y el papel de la familia? “Su falta de autoridad facilita entre otras cosas el aumento de la violencia en esas edades. Se ha vuelto permisiva, tolerante y sobre todo protectora en exceso, incapaz de transmitir valores y educar con normas y límites”.
Extraído de: Farodevigo.es
