Del uso a la adicción en Internet
“El uso de Internet no es en sí mismo un problema, por el contrario, niños consumidores de tecnología demuestran tener más reacción a estímulos. El tema es cuando del juego se pasa al vicio. Eso puede ser tan adictivo como el alcohol”, explicó Francisco Diez Becker, director de Psicología de la Universidad Andrés Bello Concepción, Chile.
El problema radica en la cantidad de tiempo que destinan al juego, ya que, como casi cualquier otra actividad, puede transformarse en una adicción: estado psíquico y a veces físico causado por la interacción entre un organismo vivo y un fármaco, o una actividad específica (comer, juegos de computadora, internet, sexo, etc.), caracterizado por modificaciones del comportamiento y por otras reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible por desarrollar dicha actividad de forma continua o periódica, a fin de experimentar sus efectos psíquicos y, a veces, para evitar el malestar producido por la privación.
Hay muchos casos, comentó, en que el menor pierde o deja de lado sus contactos, su vida social y se vuelve sedentario. Postergan sus amigos y las actividades al aire libre por estar sentados frente al computador y ven en este aparato un medio de comunicación que les permite socializar con el resto, y que a diferencia del “mundo real”.
Este aislamiento, además de los problemas ya citados, puede exponerlos a situaciones de riesgo; como a ser contactados por pederastas y abusadores sexuales en la red. De ahí la importancia de los padres de orientar, guiar y limitar su navegación en Internet.
Muchos de estos niños crean un mundo virtual que se confunde con el real, porque en el primero tienen mayor control de sus frustraciones y miedos. Es el caso de Second Life, uno de los fenómenos de Internet más crecientes en el último tiempo. Esta especie de “vida paralela”, ha atrapado a millones de personas en todo el mundo.
Para Francisco Diez, esta adicción tendría su origen en el mayor dominio del sistema que el mundo real. “Acá puede ser un tipo apuesto, canchero; cuando talvez es todo lo contrario. En esta virtualidad, pueden dar rienda suelta a sus fantasías, ocultar sus defectos o características físicas que los avergüenzan, cosa que no tiene nada de malo si es percibido como un juego o diversión, pero claramente preocupante cuando adquiere más importancia que el contacto ‘real’ con sus amigos o compañeros de colegio”.
Extraído de: universia.cl
El 77% de los internautas europeos son adictos a Internet
El 77 por ciento de los internautas europeos no puede vivir sin conectarse a diario a Internet. Es una de las conclusiones de un estudio realizado por la consultura YouGov y la empresa IDM con una encuesta da 5.000 internautas europeos. Internet se ha convertido en un elemnto primordial en la vida de los internautas, siendo su uso más necesario que el coche (fundamental para el 54%) o la lavadora (para el 61%).
La posibilidad del intercambio hace que Internet sea más adictivo para los internautas. El estudio revela que la propia adicción a la red conlleva adicciones paralelas, por ejemplo a los videojuegos. El 76% de los internautas se ha enganchado a un videojuego, el 51% ha descargado videos y el 43% los ha subido.
Información extraída de: Fuente: vnunet
Escuela y familia frente a la adicción a Internet
“Actualmente la educación ya no pivota en los dos pilares fundamentales, familia y escuela, sino que se asienta en un trípode, con una nueva pata que son las nuevas tecnologías” como Internet. Lo constatan Antonio Gabela y Carmen Marta en su estudio “Consumos y mediaciones de familias y pantallas. nuevos modelos y propuestas de convivencia” integrado en el proyecto Pantallas Sanas de la Comunidad de Aragón (2008). Sus conclusiones ahondan en la necesaria intervención de los padres para un consumo sano y no adictivo de Internet.
“Ningún niño o niña se resiste a una actividad compartida con sus padres, a una propuesta que se interesa por lo que les gusta, una partida de videojuegos o ver la televisión juntos. La mediación de los padres y madres en un entorno multipantallas, permite desarrollar un consumo sano y autónomo en familia”.
El estudio, realizado con 127 padres de Aragón constata que “la principal razón por la que utilizan Internet es para aprender o como medio para realizar las tareas escolares. Estas funciones no se corresponden con los usos reales”.
Además del mal o buen uso de Internet, se destaca un aspecto muy significativo de cara a comprender la dificultad de conocer cómo utiliza un hijo internet:” [aunque] el ordenador en la habitación sirve para hacer los deberes escolares, en realidad se utiliza para comunicarse (messenger) y para el ocio (juegos en red)”.
“La salud de los niños y jóvenes actuales, depende en gran medida de la calidad en el aprendizaje del consumo sano alrededor y hacia las pantallas. La dieta audiovisual y multimedia condiciona su visión, valores, aptitudes, comportamientos, hábitos y convivencia en relación con el resto de contextos de pertenencia y referencia”.
