Internet es un bien “de primera necesidad”, según los adolescentes
Hoy lo de “jóvenes tecnológicos” suena a redundancia. La mayoría de los adolescentes ha nacido prácticamente con un pack audiovisual bajo el brazo: móvil, cámara digital, ordenador, internet…
La ‘generación digital’ se comunica a través de los SMS y los chats y realiza sus deberes con la hoy imprescindible ayuda de internet. En Euskadi, como en el resto de España, la penetración de las nuevas tecnologías entre los chavales es imparable. Un reciente estudio indica que nueve de cada diez jóvenes vascos tienen móvil propio. Los adolescentes gastan además una media de 26 euros al mes en llamadas y mensajes.
Búsqueda de independencia
Un informe del Instituto de la Juventud, Injuve, responde al porqué de esa ‘fiebre’. Apunta que los jóvenes a partir de 12 años consideran las nuevas tecnologías y el uso del Messenger como “bienes de primera necesidad”. ¿Qué les aportan? Sobre todo, “independencia con respecto al mundo exterior”.
El uso de las nuevas tecnologías es así uno de los rasgos diferenciadores de los adolescentes, que los distinguen de las demás generaciones. A la cabeza de los usuarios de los equipamientos tecnológicos aparecen los jóvenes de entre 15 y 24 años, mientras que menos de la mitad de la población entre 45 y 54 años utiliza las nuevas tecnologías.
¿Y qué equipamientos prefieren los jóvenes? Cada vez son más los que disponen de un reproductor de mp3, una cámara digital y una consola de videojuegos. Y seguro que después de estas Navidades, el número se multiplica.
Fuente: aula.elmundo.es
La adicción a Internet se multiplica por cuatro
La adicción a las nuevas tecnologías se manifiesta en el progresivo cambio de comportamiento de la persona: reserva, asociabilidad, insomnio, largas horas frente al ordenador…
Si hacemos caso del estudio realizado por doctora Kimberley Young, de la Universidad norteamericana de Pittsburg y pionera en el conocimiento de ésta y otras patologías de nuevo cuño, esta forma de adicción (en especial la adicción a internet) afecta, ya, a uno de cada diez internautas.
Carmen Bayón con la colaboración de diversos centros de Madrid y Barcelona, está realizando un estudio (el primero de estas características en España) para obtener datos fiables sobre la adicción a internet en nuestro país. Con los datos reunidos hasta el momento, el estudio apunta a que entre un 6 y un 9 por ciento de los usuarios españoles de internet podrían haber desarrollado un proceso adictivo.
Algunos de los más destacados especialistas sobre la cuestión se dieron cita el 20 de noviembre en el Hospital Clínico de Madrid, donde se celebró, el «Simposio internacional sobre adicciones a nuevas tecnologías» organizado por la Fundación Gaudium, y al que asistió Pantallasamigas.
En nuestro país, dicen los organizadores, se han multiplicado por cuatro (solo durante el último año y medio), las consultas a especialistas relacionadas con el abuso de internet, las videoconsolas o los teléfonos móviles. En palabras de Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco, «cualquier adicción es una patología de la libertad», que se produce cuando una conducta inofensiva «acaba convirtiéndose en un hábito que el sujeto ya no puede controlar» y que interfiere en otros aspectos de su vida.
Esta forma de adicción (en especial la adicción a internet) afecta, ya, a uno de cada diez internautas.
La adicción a las nuevas tecnologías sigue el mismo patrón que cualquier otra conducta adictiva. Existe un «placer inicial» que se convierte en una pérdida de control sobre la actividad (compras, sexo, internet…) y que genera dependencia, síntomas que son análogos a los que generan el alcoholismo o la drogodependencia.
Según el más reciente, elaborado el año pasado por el Ayuntamiento de Madrid sobre una población de 560.000 adolescentes entre los 15 y los 24 años, aproximadamente un 15 por ciento hace un uso inadecuado de las nuevas tecnologías.
Padres poco preparados
«El 70 por ciento de los padres se confiesan absolutamente legos en el manejo de internet, de los chats, de las videoconsolas o de los juegos en red, y por tanto no tienen criterio de cómo administrarlo» según el director general de Adicciones de Madrid Salud, Francisco Babín. Lo primero que hay que hacer es detectar si existe algo anómalo en la conducta del menor,
Una vez identificado el problema, los expertos proponen combatirlo a través de la vigilancia (que los niños no estén solos cuando se conecten a internet, sino acompañados por un adulto), o impedir que el hecho de estar navegando se superponga con otras actividades de la vida diaria. También se recomienda poner el problema en conocimiento del psicólogo del colegio y actuar siempre de acuerdo con él y, en su caso, con el médico de familia.
Fuente:abc.es
La reponsabilidad de los padres con Internet
Para prevenir el uso abusivo o la adicción a internet, el el primer paso hay que dar en casa es limitar el uso, destaca Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.
“Se dan casos en que los chavales construyen una realidad más gratificante porque en su entorno tienen problemas que no les satisfacen. Por contra, puede que chavales que tienen problemas de socialización encuentren en la red una ayuda”, explica Flores.
En cualquier caso, destaca que es importante conocer qué es lo que se busca en ese consumo abusivo: “si es para navegar, para conectarse a porno, para chatear con personas conocidas o desconocidas o para jugar a juegos on-line, que es un tema que viene fuerte”. Flores resalta que en los casos de adicción hay que estudiar si ésta es consecuencia de otros problemas de tipo psicológico o de carencias, y que el chaval busque en la red un refugio.
En asuntos como éste es difícil el reparto de responsabilidades. ¿Por qué pueden nuestros niños acceder a contenidos que no deben y por qué pueden personas que no deben acceder a nuestros niños? “En internet hay lo que hay. Hay personas y hay contenidos que hacen daño y son imposibles de controlar”, se encoge de hombros Flores. “Para cuando se han inventado filtros eficientes de páginas web, resulta que los contenidos son audiovisuales y ya no se pueden filtrar con fidelidad porque el filtrado es a base de análisis semántico”. Así, el coordinador de Pantallas Amigas resalta que hay que asumir que son riesgos que siempre va a haber. Las autoridades hoy día no tienen medios para combatirlos.
El sistema que debe ponerse alerta, el que no debe bajar la guardia, es el control de los padres. “Los padres son responsables del bienestar de sus hijos y tendrían que poner los medios mínimos necesarios para garantizar unas condiciones óptimas. Igual que les ponen casco cuando montan en bici, si les ponen delante de un ordenador tendrán que ocuparse que que haya un control, un criterio y supervisar“, enfatiza. “Es una nueva tarea para los padres, pero no hay otra. O lo asumen o puede haber disgustos”, concluye Jorge Flores.
Fuente: Deia.com
