El 7% de los adolescentes catalanes sufre adicción a Internet
El 7% de los adolescentes catalanes sufre adicción a Internet y a los videojuegos on line. Lo constata el psicólogo Josep Lluís Matalí, responsable de la unidad de adicciones del Hospital de Sant Joan de Déu de Esplugues, centro que en el último año ha tratado a una veintena de adolescentes con grave dependencia de las Nuevas tecnologías. “Y van en aumento”, indica.
“Si nadie les pone límites, pueden estar en el chat de las diez de la noche a las cuatro de la madrugada, y por la mañana no se podrán levantar”, relata Matalí.
Esa conexión es una necesidad con los síntomas de una adicción y múltiples problemas colaterales: muchos afectados sufren alteraciones del sueño, de la higiene, y aunque resulte paradójico, cada vez están más solos.
“Al el messenger es la vía por la que muchos adolescentes que se relacionan con dificultad mejoran su vida social, pero, muy pronto, esa vinculación se vuelve en su contra”, explica Matalí. “El miedo al ridículo, la inseguridad, la tendencia a infravalorarse y el miedo al rechazo que los llevó a volcarse en las TIC los hunde en una enorme desconfianza hacia su propia capacidad personal de relacionarse, y aún se aislan más”, añade el psicólogo en el ensayo Adolescents i noves tecnologies: innovació o adicció”, del que es autor junto al psiquiatra José Ángel Alda.
En cualquier caso, añaden, una relación a través de internet resulta desproporcional: “Permite jugar con la verdadera identidad, y eso induce a la desinhibición y a la pérdida de pudor para expresarse”,
Matalí propone la abstinencia como inicio de la solución. “Durante una o dos semanas, el ordenador queda vetado en casa para quien sufre el problema de dependencia –explica–. Se le anima a hacer lo que antes era una vida normal: salir con los amigos”. Después, se le permiten hacer los trabajos de clase que ha de redactar en el ordenador, pero el aparato ya no estará en la habitación del chico o chica dependientes. Lo adecuado es instalarlo en el comedor o en un lugar de estudio que compartan con algún hermano. La idea es que no se conecten más en soledad.
Los médicos calculan que entre el 2,5% y el 4% de los adultos españoles sufren dependencia de algún recurso de las nuevas tecnologías, en especial, de internet.
El 74% de los españoles de 15 a 19 años usan a diario internet. Dedican, como mínimo, una hora al diálogo escrito y, después, en el caso de los chicos, pasan a los juegos: de acción, aventura, deporte, simulación o estrategia. Las chicas utilizan internet, de forma especial, para mantener conversaciones en tiempo real.
Fuente: argijokin.blogcindario.com
Casi el 65% de los menores de entre 14 y 19 años se comunica a través de Internet
El 70% de los menores juega on line a diario, y en torno al 60% se comunica fundamentalmente a través de Internet. Son conclusiones del estudio que Begoña Gros, vicerrectora de Innovación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha presentado en la sesión sobre “Videojuegos, internet y blogs”, organizado por la Filial del Vallès Oriental de la Academia de Ciències Mèdiques i de la Salut de Catalunya i Balears y el Casal del Mestre de Granollers.
las nuevas tecnologías suponen para los jóvenes la principal fuente de relaciones, comunicación y ocio. Según explicó Begoña Gros, el 94% de los jóvenes entre 14 y 19 años y el 65% de los chicos entre 10 y 14 años se valen de las nuevas tecnologías digitales para comunicarse a través de SMS, hacer fotografías y escuchar música. Inmediatamente después en el ranking de utilización de las herramientas tecnológicas se sitúa la mensajería electrónica (el Messenger), las descargas de música y películas, los chats, foros, blogs y las redes sociales.
Según la exposición de Begoña Gros, las nuevas tecnologías influyen en los cambios de comportamiento. Así pues, se producen cambios en la concepción del espacio y el tiempo, en las formas de comunicarse y de conocimiento, así como una nueva manera de realizar las tareas cotidianas. Este hecho supone que se produzca “una transformación en la forma de producción del conocimiento y en los modelos centrados en la participación y la comunicación. Consecuentemente, “la escuela debe integrarse en la cultura digital, aportar las competencias necesarias para vivir en la sociedad digital e integrar la red y vivir en la red”, concluye Gros.
Fuente: acceso.com
Los riesgos de las apuestas en Internet
El número de padres que acuden a consulta preocupados por el tiempo que dedican sus hijos a jugar por Internet va en aumento, atestigua Rafael Focarda, coordinador de la Unidad de Conductas Adictivas de Valencia.
De hecho, el gasto en juegos de azar del ciberespacio se ha multiplicado por cinco en lo que va de año con respecto al 2007. Una cifra fácil de alcanzar si se valora que en la Red hay más de 3.000 casas de apuestas y entre 300 y 500 casinos.
“El juego ‘on line’ puede desatar una pasión enfermiza en un contexto donde los menores y las personas más vulnerables se sienten menos protegidos. La tendencia actual se orienta hacia el juego ‘tecnologizado’ y más accesible, pero también más asocial (solitario). Es decir, la tecnología hace los juegos más interactivos y más rápidos, pero los riesgos de abuso aumentan“, señalan Enrique Echeburúa y Paz Corral, ambos de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco en un editorial al que ha tenido acceso elmundo.es y que será publicado próximamente en ‘Adicciones’.
Para ambos especialistas, la Red “facilita la exposición al juego a personas que, en otras circunstancias, no accederían a las apuestas… está disponible permanentemente (lo que facilita la satisfacción inmediata del ansia), supone una actividad solitaria y anónima (lo que puede producir una gratificación rápida e instantánea, como ocurre con el bebedor solitario). Además, al tratarse de un dinero virtual, los controles inhibitorios personales se desmoronan más fácilmente”.
Prevenir la adicción al juego es posible, y por este motivo, ya están en marcha varios programas educativos que tratan de concienciar a los jóvenes en el juego responsable. “Se trata de proporcionar información de cómo funciona, para demostrar que es una actividad lucrativa para quien lo gestiona, que se basa en las pérdidas de los jugadores. El segundo paso es demostrar algunos de los errores más comunes en predicción del azar que cometemos los seres humanos y cómo éstos pueden favorecer el juego”, recuerda Mariano Choliz, de la Universidad de Psicología Básica de Valencia.
Hay más retos. “Se deberían diseñar estrategias motivacionales con el objetivo de atraer a terapia a las personas que niegan o minimizan su dependencia al juego”, recuerda Enrique Echeburúa, catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco.
Fuente: elmundo.es
El 95% de los adolescentes latinoamericanos accede a Internet diariamente
Según el comité de investigación de la Asociación Mexicana de Internet (Amipci), asegura que en los últimos tres meses de 2008, por lo menos 37 millones de mexicanos utilizaron la red, de los cuales el 60% fueron jóvenes entre 12 y 24 años.
Según una encuesta realizada a más de 25 mil estudiantes representativos de la población urbana escolarizada de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela por Telefónica y la Universidad de Navarra, los adolescentes latinoamericanos recurren a internet para complementar la información que reciben.
Así, el 95% de los adolescentes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela de entre 10 y 18 años afirma acceder de modo habitual a internet.
Charo Sádaba, doctora en comunicación pública y profesora de Marketing Interactivo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, explica que, en el caso de México, los profesores se encuentran en mejor situación que los padres, pues el 18% de los encuestados de 10 a 18 años reconoce haber aprendido a navegar a través de sus profesores y afirman que el 56% de sus maestros realiza algún tipo de prescripción docente sobre internet, mientras que tan sólo 13% de los niños mayores de nueve años reconoce que sus padres han intervenido en su aprendizaje sobre internet.
Charo Sábada dice que en las comunidades rurales de México la madre aparece como la figura que más acompaña a sus hijos durante la navegación por internet.
“Esto obedece a dos asuntos: primero, porque más de la mitad de los niños que navegan en comunidades lo hacen a través de un cibercafé y lo segundo es que las mamás se dedican más al hogar que al trabajo”, dice.
Explica que el 22% de los niños mexicanos en áreas rurales declaran que sus madres están a lado de ellos cuando navegan, cuando la media de los otros países es de 10%.
Otro dato importante es que el 20% de los niños en comunidades rurales cuenta con un blog en internet, mientras que en las áreas urbanas la cifra se eleva a 30%.
Los niños y adolescentes son indiscutiblemente interactivos, pero aún así sólo uno de cada diez piensa que internet es imprescindible. Para el resto, si mañana desapareciera este medio, no pasaría nada.
“Seguramente porque creen que llegará otro”, finaliza Charo Sábada.
Los adolescentes tienen Internet y toda la tecnología, pero están solos
“Los adolescentes no piensan en el futuro, viven siempre en el presente, haciendo lo que les apetece en cada momento y sin pensar en las consecuencias. Es la lógica del “quiero”, y nunca en el “debo”. Es una de las conclusiones de En La voz de los adolescentes (Editorial PPC), donde el sociólogo Javier Elzo desgrana “la nueva edad del pavo”, las identidades modernizantes de los nuevos adolescendetes y las adicciones a las nuevas tecnologías que manifiestan los jóvenes.
‘Messenger’ y los videojuegos
Enganchados al messenger y los blogs, donde cuelgan “fotos, canciones y vídeos”, todos son conscientes de que en internet pueden encontrar amistades peligrosas. “Si pones tus fotos, igual luego te raptan”, plantea uno de ellos temeroso, mientras que Janire, todo un torrente de vitalidad, cree que lo verdaderamente arriesgado es “quedar con desconocidos”. “La mayoría de veces, cuando te agrega en el messenger alguien que no conoces, empieza a decir chorradas, pero le borras y ya está”, zanja, sabedora de que está a salvo con sólo cliquear el ratón. Con las amigas, dice, habla de “cotilleos o de a qué hora quedamos”. “O de qué me pongo para mañana”, hace de apuntador un chaval, mientras ellas se rinden a la evidencia y sonríen.
Pese a los temores paternos -que, como algunas variables, suelen tender a infinito-, los aficionados a los videojuegos aseguran saber distinguir perfectamente ficción y realidad. “Y el que no sepa, qué tonto es, porque no vas a empezar a matar a gente por la calle creyendo que son marcianos”, señala Urtzi, antes de ser poseído de nuevo por la risa floja. Txomin, en cambio, reconoce que algunos chavales sí que imitan a sus personajes preferidos. “No vas a ir con una escopeta pegando tiros, pero yo sí he visto a gente pegándose como si fueran los luchadores de Pressing Catch y acaban haciéndose daño de verdad”.
Elzo considera necesario que los jóvenes se sumerjan, aunque sólo sea la punta de los pies, en el mercado laboral, para que sepan lo que vale un peine. “En el momento en que tengan edad laboral, los jóvenes tienen que empezar a trabajar, estudien o no. Tienen que saber que cuando se toman una cerveza les ha costado 30 minutos de trabajo. Eso es fundamental” subraya.
Fuente: argijokin.blogcindario.com
Un 10% de los menores catalanes es en alguna medida adicto a Internet
Cerca de 125.000 niños catalanes de hasta 18 años, un 10% pueden ser adictos a las nuevas tecnologías, entre ellas Internet. Es la estimación que hace José Antonio Larra, director médico del Sagrat Cor de Martorell y psiquiatra.
Larraz alerta que estas “recientes” adiciones afectan a gente “normal”, es decir, sin ningún tipo de trastorno, y que cada vez abarcan a una parte más numerosa de la población. De todas formas, hay algunos factores de riesgo que pueden desencadenar en una adicción.
¿Afición o adicción?
¿Cómo saber si nos gusta pasar horas con la consola, internet o estamos enganchados? Para el Dr. Larraz se trata de un límite complicado que resume con el enunciado “afición o adicción”. Así, un aficionado, por ejemplo, a la consola disfruta delante de la pantalla pero puede dejar este hábito cuando quiera. Es decir, con la afición la persona controla la situación. En cambio, nos puede hacer pensar que tenemos un problema de adicción cuando no somos capaces de dejar lo que estamos haciendo o cuando lo dejamos pero esto nos genera sufrimiento e incluso ansiedad. Estas adicciones se traducen en un pensamiento obsesivo, desinterés por otras actividades y, sobre todo, una alteración de la vida cotidiana.
Un año de tratamiento
Una vez detectado el problema, paso que en muchos casos hace la familia del afectado, se debe empezar un tratamiento que en los pacientes del Dr. Larraz consta de dos fases. Una intervención individual y otra grupal que sirve para intercambiar experiencias con otros “adictos” que están en una fase de terapia más avanzada y que, por tanto, pueden servir de espejo en el que mirarse a los que se inician en el tratamiento. La consecuencia final es que la persona sea capaz de dejar de ser dependiente del móvil.
Con todo esto, y si la adicción tiene que ver con “aspectos de la cultura general del consumismo y no con un trastorno de la personalidad” los resultados se empiezan a ver pronto. Y se podrá hablar de curación en aproximadamente un año. Pero Larraz subraya la importancia de la educación para no engancharse o para no volver a recaer.
Fuente: lavanguardia.es
El “hiperconsumo” de Internet causa en los jóvenes desajustes psico sociales
El último Informe juventud 2008 en España elaborado por el Instituto de la Juventud destaca que los jóvenes españoles consumen para sentirse protegidos frente a la inseguridad creciente. Los comprendidos entre 15 y 19 años conceden especial importancia a las marcas como método de identificación social. La “necesidad de gastar” – y el consumo de nuevas tecnologías y entre ellas Internet aumenta – y las “dificultades” que encuentran para satisfacer sus deseos de consumo ayudan a explicar los síntomas de determinados desajustes psico-sociales que experimentan los jóvenes en la sociedad del “hiperconsumo”.
Los jóvenes que viven exclusivamente de sus ingresos conceden gran importancia a la vivienda propia como algo necesario, seguido del automóvil, el teléfono móvil y el ordenador personal, mientras que los que dependen económicamente de otros (generalmente la familia) se inclinan mayoritariamente por el automóvil y las nuevas tecnologías, entre ellas Internet, como bienes prioritarios de consumo.
El informe juventud 2008 ratifica los datos que ya registrara el estudio de la agencia de comunicación digital Netthink en 2007 según el cual el 92,39% de los jóvenes de entre 14 y 24 años dispone de móvil, lo que sitúa a este grupo de edad a la cabeza en el uso de esta telefonía, frente a la media del 69,79% del total de la población. Se trata de una tendencia generalizada para todos los jóvenes europeos.
Fuente: www.injuve.mtas.es
La adicción a Internet se multiplica por cuatro
La adicción a las nuevas tecnologías se manifiesta en el progresivo cambio de comportamiento de la persona: reserva, asociabilidad, insomnio, largas horas frente al ordenador…
Si hacemos caso del estudio realizado por doctora Kimberley Young, de la Universidad norteamericana de Pittsburg y pionera en el conocimiento de ésta y otras patologías de nuevo cuño, esta forma de adicción (en especial la adicción a internet) afecta, ya, a uno de cada diez internautas.
Carmen Bayón con la colaboración de diversos centros de Madrid y Barcelona, está realizando un estudio (el primero de estas características en España) para obtener datos fiables sobre la adicción a internet en nuestro país. Con los datos reunidos hasta el momento, el estudio apunta a que entre un 6 y un 9 por ciento de los usuarios españoles de internet podrían haber desarrollado un proceso adictivo.
Algunos de los más destacados especialistas sobre la cuestión se dieron cita el 20 de noviembre en el Hospital Clínico de Madrid, donde se celebró, el «Simposio internacional sobre adicciones a nuevas tecnologías» organizado por la Fundación Gaudium, y al que asistió Pantallasamigas.
En nuestro país, dicen los organizadores, se han multiplicado por cuatro (solo durante el último año y medio), las consultas a especialistas relacionadas con el abuso de internet, las videoconsolas o los teléfonos móviles. En palabras de Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco, «cualquier adicción es una patología de la libertad», que se produce cuando una conducta inofensiva «acaba convirtiéndose en un hábito que el sujeto ya no puede controlar» y que interfiere en otros aspectos de su vida.
Esta forma de adicción (en especial la adicción a internet) afecta, ya, a uno de cada diez internautas.
La adicción a las nuevas tecnologías sigue el mismo patrón que cualquier otra conducta adictiva. Existe un «placer inicial» que se convierte en una pérdida de control sobre la actividad (compras, sexo, internet…) y que genera dependencia, síntomas que son análogos a los que generan el alcoholismo o la drogodependencia.
Según el más reciente, elaborado el año pasado por el Ayuntamiento de Madrid sobre una población de 560.000 adolescentes entre los 15 y los 24 años, aproximadamente un 15 por ciento hace un uso inadecuado de las nuevas tecnologías.
Padres poco preparados
«El 70 por ciento de los padres se confiesan absolutamente legos en el manejo de internet, de los chats, de las videoconsolas o de los juegos en red, y por tanto no tienen criterio de cómo administrarlo» según el director general de Adicciones de Madrid Salud, Francisco Babín. Lo primero que hay que hacer es detectar si existe algo anómalo en la conducta del menor,
Una vez identificado el problema, los expertos proponen combatirlo a través de la vigilancia (que los niños no estén solos cuando se conecten a internet, sino acompañados por un adulto), o impedir que el hecho de estar navegando se superponga con otras actividades de la vida diaria. También se recomienda poner el problema en conocimiento del psicólogo del colegio y actuar siempre de acuerdo con él y, en su caso, con el médico de familia.
Fuente:abc.es
El fracaso estudiantil y la adicción a Internet
Demasiados menores pasan en España casi 12 horas fuera de casa. 300.000 niños pasan las tardes sólos. La falta de comunicación con sus padres les empuja a invertir demasiado tiempo en ver la televisión, jugar con la consola o conectarse a Internet. Crecen solos y utilizan las nuevas tecnologías para relacionarse.
El Gobierno y las comunidades autónomas han aprobado hoy una serie de medidas para combatir el fracaso escolar.
Y hay datos también alarmantes. Casi la mitad de los niños de entre 6 y 11 años tiene su propio móvil. Con el riesgo que eso implica.
Algunos colegios imparten programas para mostrar el riesgo que implica abusar de las nuevas tecnologías. La única forma para miles de menores españoles de combatir sus principales carencias: la falta de comunicación y la soledad.
Información extraída de: antena3
Piden la asignatura de cultura audiovisual
Los menores pasan excesivo tiempo con aparatos audiovisuales de los que desconocen su apropiado uso. A esa conclusión llegan Varias organizaciones relacionadas con la industria audiovisual y colectivos sociales que han elaborado un manifiesto en defensa de la introducción de la asignatura de Cultura Audiovisual en ESO y Bachillerato. Estas entidades consideran que los adolescentes consumen mucha televisión, Internet y videojuegos, pero se caracterizan por un considerable “analfabetismo audiovisual”, según Esperanza Rodríguez, de la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC).
Ese analfabetismo se pone de manifiesto en que los chicos “se pasan el día empleando aparatos y términos audiovisuales cuyo significado desconocen en muchos casos”, y además se mueven en un mundo en el que no disciernen bien lo que son contenidos apropiados y los que no, y lo que es legal o lo que es pirata.
El escrito se lo remitirán a las Administraciones públicas y lo respaldan la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España (FAPAE), la Unión de Actores y el Observatorio de Contenidos Televisivos y Audiovisuales (OCTA).
De este observatorio forman parte, entre otras entidades, los sindicatos mayoritarios, las principales organizaciones de padres de alumnos y telespectadores y el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. También pertenecen al OCTA la Unesco, Unicef, la Universidad Rey Juan Carlos, la Fundación ONCE, el Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid y la Fundación Crecer Jugando.
Extraído de: El País
