Casi el 65% de los menores de entre 14 y 19 años se comunica a través de Internet
El 70% de los menores juega on line a diario, y en torno al 60% se comunica fundamentalmente a través de Internet. Son conclusiones del estudio que Begoña Gros, vicerrectora de Innovación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha presentado en la sesión sobre “Videojuegos, internet y blogs”, organizado por la Filial del Vallès Oriental de la Academia de Ciències Mèdiques i de la Salut de Catalunya i Balears y el Casal del Mestre de Granollers.
las nuevas tecnologías suponen para los jóvenes la principal fuente de relaciones, comunicación y ocio. Según explicó Begoña Gros, el 94% de los jóvenes entre 14 y 19 años y el 65% de los chicos entre 10 y 14 años se valen de las nuevas tecnologías digitales para comunicarse a través de SMS, hacer fotografías y escuchar música. Inmediatamente después en el ranking de utilización de las herramientas tecnológicas se sitúa la mensajería electrónica (el Messenger), las descargas de música y películas, los chats, foros, blogs y las redes sociales.
Según la exposición de Begoña Gros, las nuevas tecnologías influyen en los cambios de comportamiento. Así pues, se producen cambios en la concepción del espacio y el tiempo, en las formas de comunicarse y de conocimiento, así como una nueva manera de realizar las tareas cotidianas. Este hecho supone que se produzca “una transformación en la forma de producción del conocimiento y en los modelos centrados en la participación y la comunicación. Consecuentemente, “la escuela debe integrarse en la cultura digital, aportar las competencias necesarias para vivir en la sociedad digital e integrar la red y vivir en la red”, concluye Gros.
Fuente: acceso.com
Los riesgos de las apuestas en Internet
El número de padres que acuden a consulta preocupados por el tiempo que dedican sus hijos a jugar por Internet va en aumento, atestigua Rafael Focarda, coordinador de la Unidad de Conductas Adictivas de Valencia.
De hecho, el gasto en juegos de azar del ciberespacio se ha multiplicado por cinco en lo que va de año con respecto al 2007. Una cifra fácil de alcanzar si se valora que en la Red hay más de 3.000 casas de apuestas y entre 300 y 500 casinos.
“El juego ‘on line’ puede desatar una pasión enfermiza en un contexto donde los menores y las personas más vulnerables se sienten menos protegidos. La tendencia actual se orienta hacia el juego ‘tecnologizado’ y más accesible, pero también más asocial (solitario). Es decir, la tecnología hace los juegos más interactivos y más rápidos, pero los riesgos de abuso aumentan“, señalan Enrique Echeburúa y Paz Corral, ambos de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco en un editorial al que ha tenido acceso elmundo.es y que será publicado próximamente en ‘Adicciones’.
Para ambos especialistas, la Red “facilita la exposición al juego a personas que, en otras circunstancias, no accederían a las apuestas… está disponible permanentemente (lo que facilita la satisfacción inmediata del ansia), supone una actividad solitaria y anónima (lo que puede producir una gratificación rápida e instantánea, como ocurre con el bebedor solitario). Además, al tratarse de un dinero virtual, los controles inhibitorios personales se desmoronan más fácilmente”.
Prevenir la adicción al juego es posible, y por este motivo, ya están en marcha varios programas educativos que tratan de concienciar a los jóvenes en el juego responsable. “Se trata de proporcionar información de cómo funciona, para demostrar que es una actividad lucrativa para quien lo gestiona, que se basa en las pérdidas de los jugadores. El segundo paso es demostrar algunos de los errores más comunes en predicción del azar que cometemos los seres humanos y cómo éstos pueden favorecer el juego”, recuerda Mariano Choliz, de la Universidad de Psicología Básica de Valencia.
Hay más retos. “Se deberían diseñar estrategias motivacionales con el objetivo de atraer a terapia a las personas que niegan o minimizan su dependencia al juego”, recuerda Enrique Echeburúa, catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco.
Fuente: elmundo.es
Un 10% de los menores catalanes es en alguna medida adicto a Internet
Cerca de 125.000 niños catalanes de hasta 18 años, un 10% pueden ser adictos a las nuevas tecnologías, entre ellas Internet. Es la estimación que hace José Antonio Larra, director médico del Sagrat Cor de Martorell y psiquiatra.
Larraz alerta que estas “recientes” adiciones afectan a gente “normal”, es decir, sin ningún tipo de trastorno, y que cada vez abarcan a una parte más numerosa de la población. De todas formas, hay algunos factores de riesgo que pueden desencadenar en una adicción.
¿Afición o adicción?
¿Cómo saber si nos gusta pasar horas con la consola, internet o estamos enganchados? Para el Dr. Larraz se trata de un límite complicado que resume con el enunciado “afición o adicción”. Así, un aficionado, por ejemplo, a la consola disfruta delante de la pantalla pero puede dejar este hábito cuando quiera. Es decir, con la afición la persona controla la situación. En cambio, nos puede hacer pensar que tenemos un problema de adicción cuando no somos capaces de dejar lo que estamos haciendo o cuando lo dejamos pero esto nos genera sufrimiento e incluso ansiedad. Estas adicciones se traducen en un pensamiento obsesivo, desinterés por otras actividades y, sobre todo, una alteración de la vida cotidiana.
Un año de tratamiento
Una vez detectado el problema, paso que en muchos casos hace la familia del afectado, se debe empezar un tratamiento que en los pacientes del Dr. Larraz consta de dos fases. Una intervención individual y otra grupal que sirve para intercambiar experiencias con otros “adictos” que están en una fase de terapia más avanzada y que, por tanto, pueden servir de espejo en el que mirarse a los que se inician en el tratamiento. La consecuencia final es que la persona sea capaz de dejar de ser dependiente del móvil.
Con todo esto, y si la adicción tiene que ver con “aspectos de la cultura general del consumismo y no con un trastorno de la personalidad” los resultados se empiezan a ver pronto. Y se podrá hablar de curación en aproximadamente un año. Pero Larraz subraya la importancia de la educación para no engancharse o para no volver a recaer.
Fuente: lavanguardia.es
Internet es un bien “de primera necesidad”, según los adolescentes
Hoy lo de “jóvenes tecnológicos” suena a redundancia. La mayoría de los adolescentes ha nacido prácticamente con un pack audiovisual bajo el brazo: móvil, cámara digital, ordenador, internet…
La ‘generación digital’ se comunica a través de los SMS y los chats y realiza sus deberes con la hoy imprescindible ayuda de internet. En Euskadi, como en el resto de España, la penetración de las nuevas tecnologías entre los chavales es imparable. Un reciente estudio indica que nueve de cada diez jóvenes vascos tienen móvil propio. Los adolescentes gastan además una media de 26 euros al mes en llamadas y mensajes.
Búsqueda de independencia
Un informe del Instituto de la Juventud, Injuve, responde al porqué de esa ‘fiebre’. Apunta que los jóvenes a partir de 12 años consideran las nuevas tecnologías y el uso del Messenger como “bienes de primera necesidad”. ¿Qué les aportan? Sobre todo, “independencia con respecto al mundo exterior”.
El uso de las nuevas tecnologías es así uno de los rasgos diferenciadores de los adolescentes, que los distinguen de las demás generaciones. A la cabeza de los usuarios de los equipamientos tecnológicos aparecen los jóvenes de entre 15 y 24 años, mientras que menos de la mitad de la población entre 45 y 54 años utiliza las nuevas tecnologías.
¿Y qué equipamientos prefieren los jóvenes? Cada vez son más los que disponen de un reproductor de mp3, una cámara digital y una consola de videojuegos. Y seguro que después de estas Navidades, el número se multiplica.
Fuente: aula.elmundo.es
La adicción a Internet se multiplica por cuatro
La adicción a las nuevas tecnologías se manifiesta en el progresivo cambio de comportamiento de la persona: reserva, asociabilidad, insomnio, largas horas frente al ordenador…
Si hacemos caso del estudio realizado por doctora Kimberley Young, de la Universidad norteamericana de Pittsburg y pionera en el conocimiento de ésta y otras patologías de nuevo cuño, esta forma de adicción (en especial la adicción a internet) afecta, ya, a uno de cada diez internautas.
Carmen Bayón con la colaboración de diversos centros de Madrid y Barcelona, está realizando un estudio (el primero de estas características en España) para obtener datos fiables sobre la adicción a internet en nuestro país. Con los datos reunidos hasta el momento, el estudio apunta a que entre un 6 y un 9 por ciento de los usuarios españoles de internet podrían haber desarrollado un proceso adictivo.
Algunos de los más destacados especialistas sobre la cuestión se dieron cita el 20 de noviembre en el Hospital Clínico de Madrid, donde se celebró, el «Simposio internacional sobre adicciones a nuevas tecnologías» organizado por la Fundación Gaudium, y al que asistió Pantallasamigas.
En nuestro país, dicen los organizadores, se han multiplicado por cuatro (solo durante el último año y medio), las consultas a especialistas relacionadas con el abuso de internet, las videoconsolas o los teléfonos móviles. En palabras de Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco, «cualquier adicción es una patología de la libertad», que se produce cuando una conducta inofensiva «acaba convirtiéndose en un hábito que el sujeto ya no puede controlar» y que interfiere en otros aspectos de su vida.
Esta forma de adicción (en especial la adicción a internet) afecta, ya, a uno de cada diez internautas.
La adicción a las nuevas tecnologías sigue el mismo patrón que cualquier otra conducta adictiva. Existe un «placer inicial» que se convierte en una pérdida de control sobre la actividad (compras, sexo, internet…) y que genera dependencia, síntomas que son análogos a los que generan el alcoholismo o la drogodependencia.
Según el más reciente, elaborado el año pasado por el Ayuntamiento de Madrid sobre una población de 560.000 adolescentes entre los 15 y los 24 años, aproximadamente un 15 por ciento hace un uso inadecuado de las nuevas tecnologías.
Padres poco preparados
«El 70 por ciento de los padres se confiesan absolutamente legos en el manejo de internet, de los chats, de las videoconsolas o de los juegos en red, y por tanto no tienen criterio de cómo administrarlo» según el director general de Adicciones de Madrid Salud, Francisco Babín. Lo primero que hay que hacer es detectar si existe algo anómalo en la conducta del menor,
Una vez identificado el problema, los expertos proponen combatirlo a través de la vigilancia (que los niños no estén solos cuando se conecten a internet, sino acompañados por un adulto), o impedir que el hecho de estar navegando se superponga con otras actividades de la vida diaria. También se recomienda poner el problema en conocimiento del psicólogo del colegio y actuar siempre de acuerdo con él y, en su caso, con el médico de familia.
Fuente:abc.es
El fracaso estudiantil y la adicción a Internet
Demasiados menores pasan en España casi 12 horas fuera de casa. 300.000 niños pasan las tardes sólos. La falta de comunicación con sus padres les empuja a invertir demasiado tiempo en ver la televisión, jugar con la consola o conectarse a Internet. Crecen solos y utilizan las nuevas tecnologías para relacionarse.
El Gobierno y las comunidades autónomas han aprobado hoy una serie de medidas para combatir el fracaso escolar.
Y hay datos también alarmantes. Casi la mitad de los niños de entre 6 y 11 años tiene su propio móvil. Con el riesgo que eso implica.
Algunos colegios imparten programas para mostrar el riesgo que implica abusar de las nuevas tecnologías. La única forma para miles de menores españoles de combatir sus principales carencias: la falta de comunicación y la soledad.
Información extraída de: antena3
Los adolescentes tienen los valores que suministra la tecnología
“Los nuevos adolescentes son la consecuencia de un cambio de era, de un mundo nuevo en el que la tecnología globalizada avanza más rápidamente que las estructuras que, tradicionalmente, han sido adalides de la socialización y de la tarea de generar valores. La política, la escuela y la religión van al menos un paso atrás del fenómeno”. Es el diagnóstico de Jordi Royo, psicólogo clínico y coordinador del programa sobre drogas del Ayuntamiento de Barcelona.
Constata una adicción nueva, la de las nuevas tecnologías: “Algunos padres nos dicen que han recibido insultos e incluso agresiones cuando han querido desenchufar a sus hijos del ordenador”.
¿Y el papel de la familia? “Su falta de autoridad facilita entre otras cosas el aumento de la violencia en esas edades. Se ha vuelto permisiva, tolerante y sobre todo protectora en exceso, incapaz de transmitir valores y educar con normas y límites”.
Extraído de: Farodevigo.es
Piden la asignatura de cultura audiovisual
Los menores pasan excesivo tiempo con aparatos audiovisuales de los que desconocen su apropiado uso. A esa conclusión llegan Varias organizaciones relacionadas con la industria audiovisual y colectivos sociales que han elaborado un manifiesto en defensa de la introducción de la asignatura de Cultura Audiovisual en ESO y Bachillerato. Estas entidades consideran que los adolescentes consumen mucha televisión, Internet y videojuegos, pero se caracterizan por un considerable “analfabetismo audiovisual”, según Esperanza Rodríguez, de la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC).
Ese analfabetismo se pone de manifiesto en que los chicos “se pasan el día empleando aparatos y términos audiovisuales cuyo significado desconocen en muchos casos”, y además se mueven en un mundo en el que no disciernen bien lo que son contenidos apropiados y los que no, y lo que es legal o lo que es pirata.
El escrito se lo remitirán a las Administraciones públicas y lo respaldan la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España (FAPAE), la Unión de Actores y el Observatorio de Contenidos Televisivos y Audiovisuales (OCTA).
De este observatorio forman parte, entre otras entidades, los sindicatos mayoritarios, las principales organizaciones de padres de alumnos y telespectadores y el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. También pertenecen al OCTA la Unesco, Unicef, la Universidad Rey Juan Carlos, la Fundación ONCE, el Consejo de la Juventud de la Comunidad de Madrid y la Fundación Crecer Jugando.
Extraído de: El País
La reponsabilidad de los padres con Internet
Para prevenir el uso abusivo o la adicción a internet, el el primer paso hay que dar en casa es limitar el uso, destaca Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.
“Se dan casos en que los chavales construyen una realidad más gratificante porque en su entorno tienen problemas que no les satisfacen. Por contra, puede que chavales que tienen problemas de socialización encuentren en la red una ayuda”, explica Flores.
En cualquier caso, destaca que es importante conocer qué es lo que se busca en ese consumo abusivo: “si es para navegar, para conectarse a porno, para chatear con personas conocidas o desconocidas o para jugar a juegos on-line, que es un tema que viene fuerte”. Flores resalta que en los casos de adicción hay que estudiar si ésta es consecuencia de otros problemas de tipo psicológico o de carencias, y que el chaval busque en la red un refugio.
En asuntos como éste es difícil el reparto de responsabilidades. ¿Por qué pueden nuestros niños acceder a contenidos que no deben y por qué pueden personas que no deben acceder a nuestros niños? “En internet hay lo que hay. Hay personas y hay contenidos que hacen daño y son imposibles de controlar”, se encoge de hombros Flores. “Para cuando se han inventado filtros eficientes de páginas web, resulta que los contenidos son audiovisuales y ya no se pueden filtrar con fidelidad porque el filtrado es a base de análisis semántico”. Así, el coordinador de Pantallas Amigas resalta que hay que asumir que son riesgos que siempre va a haber. Las autoridades hoy día no tienen medios para combatirlos.
El sistema que debe ponerse alerta, el que no debe bajar la guardia, es el control de los padres. “Los padres son responsables del bienestar de sus hijos y tendrían que poner los medios mínimos necesarios para garantizar unas condiciones óptimas. Igual que les ponen casco cuando montan en bici, si les ponen delante de un ordenador tendrán que ocuparse que que haya un control, un criterio y supervisar“, enfatiza. “Es una nueva tarea para los padres, pero no hay otra. O lo asumen o puede haber disgustos”, concluye Jorge Flores.
Fuente: Deia.com
