Adicción a Internet

Información y consejos para evitarla


Deja un comentario

El fracaso estudiantil y la adicción a Internet

Demasiados menores pasan en España casi 12 horas fuera de casa. 300.000 niños pasan las tardes sólos. La falta de comunicación con sus padres les empuja a invertir demasiado tiempo en ver la televisión, jugar con la consola o conectarse a Internet. Crecen solos y utilizan las nuevas tecnologías para relacionarse.
El Gobierno y las comunidades autónomas han aprobado hoy una serie de medidas para combatir el fracaso escolar.

Y hay datos también alarmantes. Casi la mitad de los niños de entre 6 y 11 años tiene su propio móvil. Con el riesgo que eso implica.

Algunos colegios imparten programas para mostrar el riesgo que implica abusar de las nuevas tecnologías. La única forma para miles de menores españoles de combatir sus principales carencias: la falta de comunicación y la soledad.

Información extraída de: antena3

Anuncios


Deja un comentario

Los adolescentes tienen los valores que suministra la tecnología

“Los nuevos adolescentes son la consecuencia de un cambio de era, de un mundo nuevo en el que la tecnología globalizada avanza más rápidamente que las estructuras que, tradicionalmente, han sido adalides de la socialización y de la tarea de generar valores. La política, la escuela y la religión van al menos un paso atrás del fenómeno”. Es el diagnóstico de Jordi Royo, psicólogo clínico y coordinador del programa sobre drogas del Ayuntamiento de Barcelona.

Constata una adicción nueva, la de las nuevas tecnologías: “Algunos padres nos dicen que han recibido insultos e incluso agresiones cuando han querido desenchufar a sus hijos del ordenador”.

¿Y el papel de la familia? “Su falta de autoridad facilita entre otras cosas el aumento de la violencia en esas edades. Se ha vuelto permisiva, tolerante y sobre todo protectora en exceso, incapaz de transmitir valores y educar con normas y límites”.

Extraído de: Farodevigo.es


Deja un comentario

Escuela y familia frente a la adicción a Internet

“Actualmente la educación ya no pivota en los dos pilares fundamentales, familia y escuela, sino que se asienta en un trípode, con una nueva pata que son las nuevas tecnologías” como Internet. Lo constatan Antonio Gabela y Carmen Marta en su estudio “Consumos y mediaciones de familias y pantallas. nuevos modelos y propuestas de convivencia” integrado en el proyecto Pantallas Sanas de la Comunidad de Aragón (2008). Sus conclusiones ahondan en la necesaria intervención de los padres para un consumo sano y no adictivo de Internet.

“Ningún niño o niña se resiste a una actividad compartida con sus padres, a una propuesta que se interesa por lo que les gusta, una partida de videojuegos o ver la televisión juntos. La mediación de los padres y madres en un entorno multipantallas, permite desarrollar un consumo sano y autónomo en familia”.

El estudio, realizado con 127 padres de Aragón constata que “la principal razón por la que utilizan Internet es para aprender o como medio para realizar las tareas escolares. Estas funciones no se corresponden con los usos reales”.

Además del mal o buen uso de Internet, se destaca un aspecto muy significativo de cara a comprender la dificultad de conocer cómo utiliza un hijo internet:” [aunque] el ordenador en la habitación sirve para hacer los deberes escolares, en realidad se utiliza para comunicarse (messenger) y para el ocio (juegos en red)”.

“La salud de los niños y jóvenes actuales, depende en gran medida de la calidad en el aprendizaje del consumo sano alrededor y hacia las pantallas. La dieta audiovisual y multimedia condiciona su visión, valores, aptitudes, comportamientos, hábitos y convivencia en relación con el resto de contextos de pertenencia y referencia”.


Deja un comentario

La reponsabilidad de los padres con Internet

Para prevenir el uso abusivo o la adicción a internet, el el primer paso hay que dar en casa es limitar el uso, destaca Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.

“Se dan casos en que los chavales construyen una realidad más gratificante porque en su entorno tienen problemas que no les satisfacen. Por contra, puede que chavales que tienen problemas de socialización encuentren en la red una ayuda”, explica Flores.

En cualquier caso, destaca que es importante conocer qué es lo que se busca en ese consumo abusivo: “si es para navegar, para conectarse a porno, para chatear con personas conocidas o desconocidas o para jugar a juegos on-line, que es un tema que viene fuerte”. Flores resalta que en los casos de adicción hay que estudiar si ésta es consecuencia de otros problemas de tipo psicológico o de carencias, y que el chaval busque en la red un refugio

En asuntos como éste es difícil el reparto de responsabilidades. ¿Por qué pueden nuestros niños acceder a contenidos que no deben y por qué pueden personas que no deben acceder a nuestros niños? “En internet hay lo que hay. Hay personas y hay contenidos que hacen daño y son imposibles de controlar”, se encoge de hombros Flores. “Para cuando se han inventado filtros eficientes de páginas web, resulta que los contenidos son audiovisuales y ya no se pueden filtrar con fidelidad porque el filtrado es a base de análisis semántico”. Así, el coordinador de Pantallas Amigas resalta que hay que asumir que son riesgos que siempre va a haber. Las autoridades hoy día no tienen medios para combatirlos.

El sistema que debe ponerse alerta, el que no debe bajar la guardia, es el control de los padres. “Los padres son responsables del bienestar de sus hijos y tendrían que poner los medios mínimos necesarios para garantizar unas condiciones óptimas. Igual que les ponen casco cuando montan en bici, si les ponen delante de un ordenador tendrán que ocuparse que que haya un control, un criterio y supervisar“, enfatiza. “Es una nueva tarea para los padres, pero no hay otra. O lo asumen o puede haber disgustos”, concluye Jorge Flores.

Fuente: Deia.com


Deja un comentario

El 37% de los menores es adicto a Internet

Los pocos estudios sobre las adicciones de los jóvenes a las nuevas tecnologías, permiten constatar que los menores, aunque los porcentajes varíen, viven cada vez más la dependencia a la red, el móvil o los videojuegos on line

María José Mayorgas, coordinadora técnica de proyectos de la Fundación Gaudium, recuerda que el problema ya ha llamado a la puerta de Proyecto Hombre, donde rondaría el 5% de casos, y la cifra sube al 10-15% en su propia consulta. Según una investigación de Madrid Salud con chavales y jóvenes de 12 a 25 años, el 4,5% abusa de la navegación por internet, el 8,1% hace un uso compulsivo del móvil y el 4,1% admite problemas con el chat. Según otro trabajo del Defensor del Menor madrileño, un 37% de menores necesita conectarse con frecuencia, un 38% desarrolla reacciones adversas si se le priva del móvil y el 14% confiesa su enganche a algún videojuego.

La utilización masiva de las nuevas tecnologías en España (con apenas 10-15 años, el 94,1% tiene ordenador, el 82,2% internet y el 65,8% móvil) plantea un importante reto sobre su buen uso. «Los padres llegan a la consulta por problemas de estudios de sus hijos, o porque es tímido y le cuesta relacionarse», señala la experta, «pero lo que hay en realidad es un problema de relación, no que sea simplemente introvertido».

AUTOESTIMA PROTECTORA

Al fondo se dejan ver casi siempre prácticas de mínima sociabilidad, como el virtual aislamiento «en su cueva o miniapartamento», en esa habitación infantil o juvenil en la que «hay de todo -baño, ordenador, videoconsola…de ahí la primera receta protectora contra la adicción tecnológica de los chavales: «Inculcarles fortaleza», favorecer su autoestima para «aumentar su capacidad de enfrentarse a situaciones complicadas y solucionar problemas sin recurrir a sustancias ni a otra cosa».


PRECAUCIONES Y COMPROMISO

Sobre esa base de fortaleza psicológica, a los padres les caben tareas claves. Algunas de simple precaución, como colocar el teléfono, el ordenador, la videoconsola o el televisor «en sitios de uso común» donde puedan ser compartidos; o como «observar y controlar el tiempo y el uso adecuado» de las nuevas tecnologías, para asegurarse de que no impida otras actividades, como salir al parque, ni otras formas de juego y ocio más sociables. «No hay que hacerlo con ánimo de espionaje, ni se necesita conocer todo», aclara.

Fuente: laverdad.es